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Generando nuevos puntos de contacto con el cliente

«No gira, no frena, pero ruge»

Enzo Ferrari

El contacto con el cliente es cada vez más difícil, ya que éste se ha vuelto inmune a todos los impulsos que desde las marcas se le dirigen. Para ello, los departamentos de marketing de las marcas no dejan de trabajar incesantemente en la búsqueda de nuevos puntos donde poder trabajar –acrecentar la necesidad de compra.

La importancia de este tema es crítica, más si tenemos en cuenta que cualquier punto de contacto(touchpoints), por pequeño que sea, puede afectar a la forma en la que el cliente percibe la marca, e influir positiva o negativamente en el proceso de decisión final de las personas.

No somos realmente conscientes de la pérdida de oportunidades de venta que se producen por no facilitar puntos de contacto cercanía entre los clientes y las marcas. Cualquier ocasión es buena para reforzar esa relación, por tanto nuestra recomendación es tender puentes.

La irrupción del coche eléctrico está abriendo infinidad de ventanas de oportunidad de la que surgirán nuevos desarrollos, demandas, servicios, algunos de ellos desconocidos a día de hoy, por la «inmadurez» de la industria automovilística.

Las baterías que montan la mayoría de modelos comerciales actuales tienen una autonomía de 200 km, y la de los prototipos pueden llegar hasta los 600 kilómetros

Los tipos de recarga de un coche eléctrico son:

–      Convencional (16 amperios) unas ocho horas de carga aproximadamente.

–      Semi-rápida (32 amperios) se cargarían las baterías en unas cuatro horas de media.

–      Rápida (32 amperios) en treinta minutos tendríamos recargada el 80% de la batería.

Fuente: coches.com

En 2015 circulaban solo 6.500 vehículos eléctricos en nuestro país. Para el cumplimiento de los objetivos de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero entre un 80% y un 95% haría falta tener en circulación entre 1,2 y 2 millones de unidades en 2025 y entre 4,4 y 6 millones en 2030 de este tipo de vehículos.

En la actualidad disponemos en España de 761 cargadores de diversos tipos a disposición de los automovilistas, según el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE). Son pocos para la cumplir elobjetivo de penetración de vehículos eléctricos que se marca el gobierno, a lo anterior hay que unirle el factor dispersión, lo cual genera inseguridad en cuanto al poder obtener «soporte» para los propietarios que quieran emprender un viaje de una punta  a otra de la península.

«Para descubrir la abundancia del futuro, primero necesitamos reconocer la escasez del presente»

Nadya Zhexembayeva

Buscando nuevos puntos de contacto con el cliente, recordamos un artículo que escribimos en marzo de 2016, donde poníamos como la transformación en la manera de comunicarnos había dejado obsoletos determinados servicios, que gracias a la economía circular  se podía reutilizar.

Hoy volvemos a poner foco en la reutilización de esas infraestructuras en este caso con una doble funcionalidad. Primero como estación de carga del coche eléctrico (tanto en carga semi-rápida como rápida) y otra segunda, gracias a una pantalla interactiva de la que las dotaríamos al mencionado punto de contacto –interactuación, con el usuario.

Convirtamos un problema (parada obligatoria) en una ventaja (tiempo productivo) tenemos a una persona «cautiva» del punto de recarga.

¿Cuantos profesionales les falta tiempo en el día para hacer infinidad de tareas, que no pueden hacer precisamente por ir conduciendo? En esas paradas para «recargar» les estamos dando «ventanas» de tiempo.

Imaginémonos que estamos en un viaje por una de las autopistas y que paramos a recargar las baterías. Dispondríamos de tiempo para poder ver una película en Netflix, jugar una partida online a los eSports,  consultar el estado de las carreteras en la web de la DGT, o por ejemplo hacer una videoconferencia con un cliente, hacer reportes de ventas, etc.

«El transporte por carretera ideal debería ser de cero emisiones, cómodo, útil y seguro»

Caroline Jones Carrick

Debemos de ser proactivos y aprovechar cualquier oportunidad que tengamos de interactuar con los clientes. Éste necesita de un servicio (recarga) pues aprovechemos y desarrollemos un modelo de negocio a partir de una necesidad, sin perder de vista la aportación de valor en forma de contenidos, entretenimiento, facilitar el acceso a productosservicios, haciéndolo  de una forma que ambas partes ganen (win-win).

De nada sirve mirar sólo el interés a corto plazo para que las marcas se puedan ganar el favor de sus clientes. Las estrategias deben estar diseñadas para satisfacer –sobrepasar las necesidades y expectativas de los clientes, con ello conseguiremos que nos «premien»  con sus acciones (interactuación, recomendación, compra…).

En cuanto al modelo de negocio de la recarga, eso daría para ríos de tinta. Podríamos ir a un modelobonificado de recarga para clientes premium, freemium o a los de otra categoría a cambio de realizar determinadas acciones, y un tercer modelo gratuito a cambio de interactuar con la pantalla mientras se produce la recarga.

La adaptación a las necesidades del cliente genera nuevas oportunidades de negocio, a la vez que introduce ventajas competitivas a partir de la reutilización de espacios e infraestructuras que la transformación digital ha convertido en «infraestructuras  obsoletas».

Autor: Javier Pérez Caro.  @JavierPerezCaro

Consultor de Management, Profesor, Speaker, Mentor de Startups en @OpenFuture_And (#ElCubo, #LaFarola y #ElCable), @knowsquare_es, #SmartAgro, Blogg

Fuentes consultadas: